Archive for 2019
Los mayores
conflictos bélicos de la historia
Tras la II Guerra Mundial, la Agencia de la ONU para los
Refugiados se creó con la idea de que sería una agencia temporal para ayudar
quienes habían tenido que huir. Casi 70 años más tarde, los conflictos bélicos
vigentes hacen que ACNUR sea más necesario que nunca con unas cifras de
desplazamiento forzoso a causa de la violencia que llegan a máximos históricos
desde su creación: 65,6 millones de personas forzadas a huir a causa de la
violencia.
Hacemos un repaso por los conflictos bélicos más graves de
las últimas décadas.
II Guerra Mundial, el
conflicto más sangriento de la historia
En octubre de 1939, la invasión de Polonia por parte de
Adolf Hitler dio comienzo al mayor conflicto bélico de la historia de la
humanidad y el que ha causado el mayor número de muertes. La que posteriormente
pasó a llamarse Segunda Guerra Mundial dio origen a los primeros refugiados del
mundo y a la creación de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, que
buscaba proteger a más de un millón de personas que no podía volver a su país.
I Guerra Mundial
La Primera Guerra Mundial es considerada uno de los
conflictos bélicos más mortíferos de la historia de la humanidad. En ella se
vieron envueltos más de 30 países de todo el mundo y las pérdidas humanas la
colocan como el quinto conflicto con mayor número de muertes de la historia.
Durante este conflicto, países de todo el mundo crean la
Sociedad de Naciones, precursora de la ONU, para promover la cooperación
internacional y llegar a acuerdos de paz y seguridad entre estados, a raíz del
Tratado de Versalles.
Guerra de Vietnam,
más de 10 años de violencia
Su extensa duración y la cantidad de muertos y heridos
causados por esta guerra lo convirtieron en uno de los conflictos más conocidos
del siglo XX. A ello ayudaron los medios de comunicación, dado que se considera
la primera guerra que fue televisada, y las adaptaciones cinematográficas no
tardaron en llegar.
Más allá de su territorio, la guerra de Vietnam significó
una lucha entre dos superpotencias, EEUU y la URSS.
Guerra de Irak
También conocida como la Segunda Guerra del Golfo, la guerra
de Irak que duró desde 2003 hasta 2011 es otro de los mayores conflictos
bélicos del último siglo. El costo económico de esta guerra fue equiparado en
2008, a lo que costaría garantizar los estudios de primaria de todos los
jóvenes sin escolarizar del mundo.
Guerra de los
Balcanes
La limpieza étnica en la antigua Yugoslavia durante la
segunda guerra de los Balcanes ha sido catalogada como un crimen de lesa
humanidad. Más de 10.000 personas fueron asesinadas, convirtiéndolo en uno de
los conflictos bélicos más dramáticos de las últimas décadas.
Guerra de Siria,
desde 2011 hasta la actualidad
El conflicto bélico que empezó en Oriente Medio tras la
Primavera Árabe ha obligado a huir de sus casas a 3 de cada 4 sirios mientras
la violencia, los bombardeos y las masacres contra la población continúan.
Hace unos años, la ONU comenzó una investigación para
catalogar como crímenes de guerra y de lesa humanidad prácticas llevadas a cabo
por el ISIS, tales como torturas, adoctrinamiento de menores, secuestros,
esclavitud sexual y lapidaciones de mujeres y niñas.
Afganistán
Desde los años 70, continuas guerras y conflictos en el país
han dejado a la población afgana con escasas perspectivas de volver a su país.
Afganistán es a día de hoy uno de los países más peligrosos del mundo, uno de
los pueblos del mundo con mayor número de refugiados y uno de los mayores
conflictos bélicos de nuestra generación.
A día de hoy, decenas de conflictos armados aterran a la
población civil de países de África y Oriente Medio. ACNUR trabaja día y noche
para poder llevar ayuda humanitaria a todas las personas refugiadas y
desplazadas que han tenido que huir de la violencia.
CONFLICTOS BÉLICOS EN EL MUNDO
Energías
alternativas
Conocemos como energías alternativas las que también se
hacen llamar energías renovables. ¿Pero energías alternativas, a qué? En lo que
refiere a energía eléctrica, serían la alternativa a la contaminante energía
nuclear o a las que consumen combustibles fósiles y emiten gases contaminantes.
Las energías alternativas suponen, a la vez, un reto y una
oportunidad. Son una oportunidad de futuro para el planeta que ya sufre
bastante a manos del hombre con las emisiones de CO2 a la atmósfera y el
calentamiento global, causantes del cambio climático; son una oportunidad para
enmendar, o al menos frenar, el daño hecho y son, sobre todo, una oportunidad
para dejar a las generaciones venideras un mundo sostenible que no se
autodestruya.
Y por supuesto, todo lo anterior, es un gran reto; es un
reto desacostumbrarnos a lo que ya está establecido. El sistema eléctrico se ha
sostenido mayoritariamente a través de las nucleares y térmicas, y aunque sea
algo que está en proceso de cambio, es una adaptación progresiva, lenta y
complicada; ahora es un cambio de mentalidad tanto de las eléctricas como del
consumidor. Y siendo un tema de conciencia más o menos reciente, vamos a verlo
de cerca
Qué son las energías
alternativas
Energía alternativa es un sinónimo para energía limpia,
energía verde o energía renovable. Se consideran alternativas todas aquellas
que provienen de recursos naturales y de fuentes inagotables, todas aquellas
que, al producirlas, no contaminan.
Qué tipos de energía
alternativa existen
Existen diferentes tipos de energías renovables. Partimos de
la base de que podemos obtener energía de muchas maneras, solo hay que
transformarla, en este caso, en energía eléctrica. En la naturaleza podemos
encontrar variedad de fuentes inagotables de las que extraer energía, como el
viento, el agua o el sol, entre otras.
Energía solar
La energía solar es aquella que obtenemos del sol. A través
de placas solares se absorbe la radiación solar y se transforma en electricidad
que puede ser almacenada o volcada a la red eléctrica. Luego, existe la energía
solar termoeléctrica, que es aquella que utiliza la radiación solar para
calentar un fluido (que puede ser agua), hasta que genere vapor, y accione una
turbina que genere electricidad.
Energía eólica
En este caso la generación de electricidad se lleva a cabo
con la fuerza del viento. Los molinos de viento que hemos visto cientos de
veces cuando vamos en coche se sitúan en los denominados como parques eólicos y
están conectados a generadores de electricidad que transforman la energía
producida cuando el viento hace girar sus aspas.
Energía
hidroeléctrica
La energía hidroeléctrica o hidráulica es otra de las
energías alternativas más conocidas. Utiliza la fuerza del agua en su curso
para generar la energía eléctrica y se produce, normalmente, en presas.
Biomasa
Esta energía alternativa es una de las formas más económicas
y ecológicas de generar energía eléctrica en una central térmica. Consiste en
la combustión de residuos orgánicos de origen animal y vegetal. Con producto
biodegradable, como serrín, cortezas y todo aquello que pueda ir “al contenedor
marrón”, se puede prensar un combustible que prenda el fuego a modo de yesca,
siendo sustituible el carbón por este producto y, a gran escala, pudiendo ser
utilizado para producción de energía de forma renovable.
Biogás
El biogás es una energía alternativa producida biodegradando
materia orgánica, mediante microorganismos, en dispositivos específicos sin
oxígeno, así se genera un gas combustible que se utiliza para producir energía
eléctrica. En FactorEnergía trabajamos para que en un futuro no muy lejano
poder ofrecerte biogás en tu suministro de gas en el hogar, estamos
comprometidos con la sostenibilidad del planeta y nuestro objetivo es ofrecerte
energía verde 100%. Mientras tanto, podemos ofrecerte la mejor tarifa gas para
la economía del hogar.
Energías alternativas
Inteligencia artificial
La inteligencia artificial (IA), es la inteligencia llevado a
cabo por máquinas. En ciencias de la computación, una máquina «inteligente»
ideal es un agente flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que
maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea.1
Coloquialmente, el término inteligencia artificial se aplica cuando una máquina
imita las funciones «cognitivas» que los humanos asocian con otras mentes humanas,
como por ejemplo: «aprender» y «resolver problemas».2 Andreas Kaplan y Michael
Haenlein definen la inteligencia artificial como "la capacidad de un
sistema para interpretar correctamente datos externos, para aprender de dichos
datos y emplear esos conocimientos para lograr tareas y metas concretas a
través de la adaptación flexible".3 A medida que las máquinas se vuelven
cada vez más capaces, tecnología que alguna vez se pensó que requería de
inteligencia se elimina de la definición. Por ejemplo, el reconocimiento óptico
de caracteres ya no se percibe como un ejemplo de la «inteligencia artificial»
habiéndose convertido en una tecnología común.4 Avances tecnológicos todavía
clasificados como inteligencia artificial son los sistemas de conducción autónomos
o los capaces de jugar al ajedrez o al Go.5
Según Takeyas (2007) la IA es una rama de las ciencias
computacionales encargada de estudiar modelos de cómputo capaces de realizar
actividades propias de los seres humanos en base a dos de sus características
primordiales: el razonamiento y la conducta.6
En 1956, John McCarthy acuñó la expresión «inteligencia
artificial», y la definió como «la ciencia e ingenio de hacer máquinas
inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligentes».7
También existen distintos tipos de percepciones y acciones,
que pueden ser obtenidas y producidas, respectivamente, por sensores físicos y
sensores mecánicos en máquinas, pulsos eléctricos u ópticos en computadoras,
tanto como por entradas y salidas de bits de un software y su entorno software.
Varios ejemplos se encuentran en el área de control de
sistemas, planificación automática, la habilidad de responder a diagnósticos y
a consultas de los consumidores, reconocimiento de escritura, reconocimiento
del habla y reconocimiento de patrones. Los sistemas de IA actualmente son
parte de la rutina en campos como economía, medicina, ingeniería y la milicia,
y se ha usado en gran variedad de aplicaciones de software, juegos de
estrategia, como ajedrez de computador, y otros videojuegos.